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Noticia publicada a
las 02:46 am 20/07/25
Por: Rogelio Martínez Huerta.
La llegada a México del neoliberalismo, intentó eliminar la educación del plano de las Escuelas Públicas, servía que no estaría bajo la sombra de la constitución, en ninguna circunstancia. Esto muy independientemente que, bajo cuerda el gobierno para ahorrar gastos y robar más, a través de los directores e Inspectores, echaron sobre los hombros de los padres de familia,
gastos que de acuerdo a la educación publica correspondían en parte al gobierno.
Por ello, a partir de hace más de setenta años, fueron los padres y tutores quienes pagaron el aseo, la pintura, las jergas, cubetas, jabón, detergentes, con los cuales se arreglaba la buena impresión de los edificios escolares.
Con eso, el gobierno, se quitaba un peso de encima sin tomar en cuenta la vigilancia y cuidado del edificio escolar, el pago de maestros auxiliares, conserjes y sobre todo, la organización de la tienda escolar y la cooperativa que en manos de los padres, quedaba a mal resguardo, porque también ellos se llevan hasta la fecha su mochada respectiva.
Con el paso de los años, el peso de la ignorancia en cuestiones educativas y el desinterés de los responsables en casa de los críos, la Educación empezó a decaer y empezó el gobierno con eliminar en las primarias el CIVISMO. Materia que ayudaba a dar a los alumnos un pequeño atisbo de responsabilidad social. A la par, desapareció en las secundarias la PSICOLOGIA y hasta el costo de gastos en favor de los intereses de los directores se elevó por los cielos. Convirtiendo la cooperación en un negocio que benefició a muchos en lo referente a la administración de las escuelas en primaria y secundaria.
Por otro lado, siguieron las ventas de plazas y el cobro por los cambios de adscripción. Así como la negociación de sexualidad por favores de otra índole. Como sucede hoy en día, porque si algo ha llegado es la falta de interés verdadero por la educación pública. Que, en cuanto a la educación privada está peor, porque los alumnos pasan sin reprobar, toda vez que solo requieren el título para que en el mundo les digan respetuosamente “Licenciado”. Aunque de profesionistas solo tengan el título y paro de contar.
Porque a los egresados de la SEP no les sirve el título, por no haber empleo, a menos que sean de Morena y ahí con ser vástagos cuatroteros les funciona bien el nepotismo. Empero de ahí en adelante a los egresados de Escuela privadas les irá mejor, haciendo doctorados prepagados, a sabiendas de que: ni requieren el trabajo, porque en su futuro hay herencias, buenos apoyos y, sobre todo, desinterés del gobierno cuatrotero, como sucedió con al arribo de López Obrador y sus gobernadores ladrones en todo el país.
Con todo lo antes expuesto, hay algo muy grave. Si un profesor entra a una preparatoria, los alumnos no saben quién fue Madero, Benito Juárez y Francisco Villa o sea que, ni siquiera seis años de gobierno de “Il duce” de Macuspana, elevaron la calidad de la enseñanza. Porque el Sr. Presidente simulador y apoyador de los narcos, es evangélico, rezador y pachanguero de la política; cuyo único fin es el de ganar dinero a manos llenas, aunque para ello tenga que hundir al país con los billones de terrible deuda pública que, dudo se pueda pagar, por lo que ni siquiera los apoyos a los viejos, los niños y las madres abnegadas y solteras, están a reguardo de la falta de dinero.
Por ello, veo en el horizonte el pago mensual de las obras contrafaraónicas de López Obrador, quien, escondido en Palenque y cuidado por el ejército, sigue gobernando al país. ¿Qué pasará con los apoyos a futuro? Veo por su ausencia, mucho dolor en el camino futuro de nuestro pueblo. Es cuanto…