Claudia Guerrero Martinez
"ENTRE LO
UTOPICO Y LO VERDADERO"
Gilberto Nieto Aguilar
"LIBERTAD
Y EDUCACION"
Martin Quitano Martinez
"ENTRE
COLUMNAS"
Evaristo Morales Huertas
"VERACRUZ
EN LA MIRA"
Luis Hernandez Montalvo
"MAESTRO
Y ARTICULISTA"
Cesar Musalem Jop
"DESDE
LAS GALIAS"
Angeles Trigos
"AIDOS
Q DIKE"
La mujer es lo mas bello de la vida, cuidemos de ellas...
Con eso basta…
Noticia publicada a
las 04:36 am 23/08/26
Por: Rogelio Martínez Huerta.
Un poco más de 40 millones, hay de mexicanos que no tienen información sobre lo que hace el gobierno federal. Tampoco saben lo que sucede en los gobiernos de los Estados y ya se acostumbraron a vivir fuera de los aconteceres de sus municipios, Delegaciones, Juntas Auxiliares o Congregaciones municipales.
Ese amplio margen de ignorancia sobre la política, la administración pública, el manejo de los fundos Legales y sobre todo, el control de los acontecimientos policiacos, sociales, deportivos y económicos, hace que la clase política se dedique al negocio, el saqueo, la transa, el lavado, la mochada de los cárteles sin faltar el manejo de los fondos públicos en bien de sus familiares a quien se les conoce como NEPOTES.
Todo esto se debe a la ignorancia, la falta de interés, la ausencia de moral política (respeto por la sociedad) la ambición, la codicia y sobre todo: la complicidad extrema con sus cercanos colaboradores.
En un SISTEMA PRESIDENCIALISTA, al mandatario en turno la Ley suprema le permite todo, en lo que se refiere al control del poder para mantener al pueblo en “paz”, pero a cambio de grandes cantidades de ganancias, que se distribuyen entre todos los politiqueros, los secretarios de Estado, familiares y cómplices que no faltan, porque son la parte dorsal de la ganancia.
Andrés Manuel López Obrador perdió la razón, cuando se puso la banda presidencial. El sintió la necesidad de poseer todo lo que se conocía como sistema político, manejarlo, controlarlo y al final, adueñarse del mismo con una FALSEDAD a la que llamó “movimiento”. Pero que en el fondo fue algo similar al fascismo, dictadura o autocracia que desapareció, lo bueno que tuvo el gobierno federal priísta, durante 74 años, y que mantuvo el equilibrio del poder para bien de la tranquilidad, la paz y la armonía de México, incluso como ejemplo mundial.
Hoy todo esta despedazado. El ejemplo más grave lo vimos hace unos días en que la “presidenta” simuló estar enferma, para que el gobernador de Sinaloa Rocha Moya, saliera a tomar posesión de su NARCO-gobierno. Señalando que el acto no fue circunstancial, sino una orden de López Obrador para quitar de su hijo ANDY LÓPEZ BELTRAN, toda la atención pública, que destapó, perder la VISA, que directamente le quitó Cristóbal Landao, Subdirector de la DEA, quien tiene decenas de pruebas de los cárteles mexicanos que se adueñaron del poder, gracias a López Obrador, quien en convenio con los nercogerentes, pagó campañas, entregó gubernaturas, diputaciones y senadurías a decenas de cómplices de los nuevos narcopolíticos del país. De ahí la terrible preocupación de AMLO y su cártel por Terrance Cole, director de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), quien saturó de elogios a Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, para describirlo públicamente, como un “socio de confianza” y “buen amigo de Estados Unidos”.
No olvidemos que Omar García es hijo de militares, gente de seguridad al que Wahinstong define como un buen amigo para el futuro, gente de Claudia Sheinbaum a quien López Obrador repudia y rechaza como político, porque ve en él, el futuro candidato a la presidencia que le ganaría a morena en cualquier partido en que participara. Como ve lector, el futuro no es prometedor para los de la 4T y sí para un cambio necesario en la política de México. Es cuanto….