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El crédito llegó al carrito de la despensa
Noticia publicada a
las 02:11 am 08/08/26
Por: Darío Celis.
Los supermercados y las fintech encontraron un nuevo campo de crecimiento donde pocos estaban mirando: la despensa. Durante años, los esquemas de “compra ahora, paga después” (BNPL) estuvieron asociados con tenis, celulares, ropa o viajes. Hoy comienzan a financiar algo mucho más básico: el consumo cotidiano de millones de familias.
El movimiento merece atención porque marca una evolución relevante del crédito digital en México. Cuando una persona decide diferir la compra de un teléfono, normalmente está financiando un bien de valor relativamente alto y de adquisición ocasional. Cuando utiliza un esquema similar para comprar alimentos, artículos de limpieza o productos de higiene personal, el crédito se integra directamente a la economía del hogar.
Un ejemplo es lo que está haciendo la fintech Aplazo con Walmart y Soriana, que encabezan Cristian Barrientos y Ricardo Martín Bringas, la fintech ya no busca participar únicamente en compras aspiracionales; ahora compite por un espacio dentro de los gastos recurrentes de los consumidores.
Mientras la banca tradicional sigue enfrentando enormes retos de penetración, millones de mexicanos permanecen fuera del mercado formal de tarjetas de crédito. Esa brecha ha sido aprovechada por empresas tecnológicas que desarrollaron modelos más flexibles, digitales y accesibles para atender a consumidores históricamente subatendidos.
No se trata únicamente de inclusión financiera. También existe una lógica comercial poderosa. La despensa es probablemente el gasto más constante dentro del presupuesto familiar. Quien logra posicionarse como opción de financiamiento para ese tipo de consumo obtiene una relación mucho más frecuente con el cliente que aquella generada por la compra esporádica de un electrodoméstico o un artículo de moda.
Por eso resulta relevante que Walmart y Soriana hayan incorporado estos esquemas en sus operaciones. Ambas compañías entienden que la batalla por el consumidor ya no depende exclusivamente de precios, promociones o surtido. Los métodos de pago se han convertido en una herramienta estratégica para captar y retener clientes.
Aplazo, por su parte, parece estar ejecutando una expansión que trasciende el concepto original del BNPL. Con más de 15 mil comercios afiliados y presencia en sectores como salud, transporte, viajes y supermercados, la empresa avanza hacia un modelo más amplio de servicios financieros digitales.
La tendencia tampoco es exclusiva de México. En Estados Unidos crece el número de consumidores que utilizan esquemas de financiamiento para adquirir alimentos y productos básicos. Lo que comenzó como una alternativa para compras discrecionales está evolucionando hacia un mecanismo de administración del gasto cotidiano.
Los consumidores jóvenes están acelerando ese cambio. Acostumbrados a operar desde aplicaciones móviles y plataformas digitales, muestran menor dependencia de los productos financieros tradicionales y mayor disposición para adoptar nuevas formas de crédito.
Desde la perspectiva de los supermercados, el beneficio es facilitar opciones de financiamiento puede aumentar el ticket promedio y fortalecer la recurrencia de compra. Desde la óptica de las fintech, el supermercado representa un mercado enorme con transacciones constantes durante todo el año.