Claudia Guerrero Martinez
"ENTRE LO
UTOPICO Y LO VERDADERO"
Gilberto Nieto Aguilar
"LIBERTAD
Y EDUCACION"
Martin Quitano Martinez
"ENTRE
COLUMNAS"
Evaristo Morales Huertas
"VERACRUZ
EN LA MIRA"
Luis Hernandez Montalvo
"MAESTRO
Y ARTICULISTA"
Cesar Musalem Jop
"DESDE
LAS GALIAS"
Angeles Trigos
"AIDOS
Q DIKE"
La mujer es lo mas bello de la vida, cuidemos de ellas...
La mentira ¿“Dejá vu”?
Noticia publicada a
las 01:53 am 11/06/26
Por: Fernando Meraz Mejorado.
La mentira constante rompe el fundamento mismo del poder: la legitimidad. Para pensadores como Platón, el gobernante debe ser quien conoce la verdad y actúa conforme a ella; si miente, deja de ser un guía y se convierte en un tirano.
***
La mentira constante rompe el fundamento mismo del poder: la legitimidad.
Para pensadores como Platón, el gobernante debe ser quien conoce la verdad y actúa conforme a ella; si miente, deja de ser un guía y se convierte en un tirano.
***
Tiene, quien gobierna, deber de veracidad. Quien ejerce poder tiene una obligación especial de decir la verdad, porque maneja el destino, los recursos y la seguridad de todos. Mentir no es solo engañar: es manipular, usar a las personas como si fueran objetos, quitándoles su libertad de decidir con información real: “trata a las personas como fines en sí mismas, no solo como medios”.
***
El gobernante mentiroso causa un gran problema moral colectivo: Al mentir, se confunde lo correcto con lo incorrecto. Se borran los límites entre lo justo y lo injusto. Esto crea una crisis ética donde la gente ya no sabe qué valores defender, porque quien debería representar la ley y la virtud es el primero en violarlas.
***
El gobernante tiene también responsabilidad por consecuencias: Éticamente, el gobernante es responsable de todo daño que cause la mentira: mala gestión, recursos perdidos, vidas afectadas o violencia, ya que todo eso nace de haber ocultado o deformado la realidad. Todo esto me deja una sensación de “Dejá vu”. ¿A usted amigo lector?