Claudia Guerrero Martinez
"ENTRE LO
UTOPICO Y LO VERDADERO"
Gilberto Nieto Aguilar
"LIBERTAD
Y EDUCACION"
Martin Quitano Martinez
"ENTRE
COLUMNAS"
Evaristo Morales Huertas
"VERACRUZ
EN LA MIRA"
Luis Hernandez Montalvo
"MAESTRO
Y ARTICULISTA"
Cesar Musalem Jop
"DESDE
LAS GALIAS"
Angeles Trigos
"AIDOS
Q DIKE"
La mujer es lo mas bello de la vida, cuidemos de ellas...
SE PUDRIÓ MÉXICO
Noticia publicada a
las 04:31 am 05/06/26
Por: Luis Farías Mackey.
La Constitución no es solo un cuerpo de leyes, es un proyecto normado de Nación, una aspiración de forma de vida política. Hoy, sin embargo, nadie podría decir cuál es nuestro proyecto y aspiración de vida compartida, y nuestra Constitución y leyes que de ella emanan han sido reducidas en un champurrado de ocurrencias, ignorancias y desmesuras.
Por tanto, nada ganamos con una nueva Constitución si antes no pensamos una nueva Nación, un nuevo proyecto de vida.
El obradorato utiliza el orden jurídico para construir en los hechos un estado de excepción legislado, cada día lo que debiera ser una vida política con libertades y derechos garantizados por el Estado, se convierte en lo que Agamben llama una nuda vida, una vida desnudada de todo lo que hace posible lo político, y en su lugar nos queda una vida abandonada al solo vivir biológico, sin propósito, sin compañía, sin derechos, sin sentido; lo más grave es que ese abandono no significa liberación alguna, porque hasta el abandono queda bajo el dominio de un poder que se ha situado por encima de la ley. Recordemos como convirtieron la “Supremacía Constitucional” en la supremacía de su sobremayoría espuria por sobre la Constitución y la división de poderes.
Si vemos bien, vivimos una especie de estado de naturaleza prepolítico donde el pacto o contrato hobbesiano ha sido roto y vivimos una dissolutio civitatis, y es este estado de desnudez el que nos llevará más temprano que tarde a refundar México, porque éste ya se nos pudrió.