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La doble traición; cuando la 4T acusa a EU y abandona a sus propios ciudadanos

Noticia publicada a las 04:11 am 02/05/26

Por: Alberto Carbot.

Sheinbaum habla de “traición a la patria” si se coopera con Washington, pero permite que el crimen organizado asesine, secuestre y extorsione a los mexicanos que no pertenecen a su relato oficial
El gobierno de la Cuarta Transformación ha construido un recurso demagógico, el de calificar como traición cualquier cooperación efectiva con Estados Unidos contra el narcotráfico.

Detrás de esa retórica se esconde una realidad incómoda como lo es la permisividad frente al crimen organizado que ha convertido a millones de mexicanos en víctimas colaterales de una guerra que el Estado decidió no librar. Sheinbaum maneja un doble discurso: defiende la soberanía en abstracto, mientras sacrifica la seguridad de los ciudadanos de a pie. Y si proteger a un narco-gobernador es defender la patria, entonces la patria ya no es de los mexicanos. Es de Morena.
La presidenta Claudia Sheinbaum repite una fórmula cada vez que la presión de Washington se intensifica. Si México acepta la cooperación extraterritorial de la DEA, permite vuelos de inteligencia no tripulados o si extradita a un funcionario corrupto —como el gobernador de Sinaloa Rodrigo Rocha Moya—, eso es, según ella, “traición a la patria”. La frase suena grave y más a defensa de la soberanía, pero sólo es una trampa de lenguaje.
Ella utiliza “patria” como un escudo retórico, y cada vez que pronuncia la palabra, no está pensando en el campesino de Guerrero al que le exigen piso, ni en el comerciante de Culiacán secuestrado por error, tampoco en la madre que busca a su hijo desaparecido en una fosa clandestina. Esa gente no entra en la categoría de “pueblo” que maneja la 4T.
El discurso oficial hace un aparte abusivo entre “el pueblo” —una construcción política, militante, que aprueba y aplaude al actual gobierno—, y el resto de los mexicanos. Los que pagan impuestos, los que trabajan sin afiliación partidista, los que sufren la violencia sin tener puesta una camiseta o un chaleco o una pancarta de Morena en la fachada de su casa, esos no son “pueblo”, son ciudadanos incómodos, porque además les exigen resultados.
Cuando habla de “traición a la patria” —y sus corifeos en las cámaras lo replican sin el menor asomo de vergüenza o dignidad—, se refiere a una traición al proyecto de la Cuarta Transformación, no a una traición a la vida de los mexicanos. La diferencia es clave, porque su partido ha permitido que el Cártel de Sinaloa, el CJNG y otras organizaciones operen con plena libertad en extensas regiones del país.
¿Qué es una traición concreta? Lo es el entregarle el territorio a una organización criminal que decide quién vive y quién muere; el permitir que el fentanilo cruce la frontera hacia Estados Unidos; solapar también que la metanfetamina se venda en cada esquina de Culiacán, que las extorsiones cierren pequeños negocios en Morelia y que los jóvenes sean reclutados a la fuerza en Fresnillo.
Esa permisividad tiene un nombre en el código penal: abandono de funciones, y un gobernante que no protege a sus gobernados incurre en una falta grave. La Constitución mexicana, en su artículo 21, establece que la seguridad pública es una función del Estado, no una opción, ni una concesión al crimen organizado.
Pero la 4T invirtió el argumento a su conveniencia. Para ellos, la soberanía se defiende no combatiendo al narco, sino combatiendo a la DEA; el enemigo no es el cártel que decapita y disuelve en ácido, sino que el enemigo es el gobierno extranjero que quiere investigar a los funcionarios corruptos que protegen a ese cártel. El esquema es muy perverso.
Sheinbaum ha perfeccionado este doble discurso durante toda su carrera política. En la jefatura de gobierno de la Ciudad de México, mantuvo tasas de homicidio altas en ciertas alcaldías y nunca enfrentó directamente a los grupos que controlaban la venta de droga al menudeo; su discurso de seguridad fue siempre estadístico, no territorial.
Ahora, en la presidencia, repite el mismo patrón. Cuando Estados Unidos pide la extradición de Rocha Moya, ella no dice: “investigaremos y, si hay pruebas, se procederá”. La presidenta exclama: “la solicitud llegó sin pruebas”, y la turna a la FGR para que, con su lentitud calculada, entierre el caso en un archivo.
Eso no es defender la soberanía, eso es proteger a un presunto narcotraficante con fuero. Y esa protección tiene un costo directo: la vida de los sinaloenses que siguen viviendo bajo el imperio de “Los Chapitos” y el resto del crimen organizado, porque mientras el gobernador acusado se pasea por Culiacán, la violencia no cesa, los ajustes de cuentas continúan y las balaceras en la ciudad se consolidan como una rutina.
La madre que perdió a su hijo en un fuego cruzado de grupos aliados del cártel no escucha a Sheinbaum hablar de soberanía, sino para ella sólo silencio. El pequeño comerciante que paga extorsión cada semana o cada quincena, no recibe un abrazo de la 4T, sino espera en vano una patrulla que nunca llega. Para ellos, la traición ya ocurrió, no la cometió Estados Unidos; la cometió su propio gobierno al elegir no intervenir, y al ordenar a las fuerzas federales retirarse de ciertos territorios. Negociar con el crimen organizado una paz ficticia que solo beneficia a los capos, esa es la verdadera traición a la patria, si por patria entendemos el suelo donde viven y mueren los mexicanos.
Una semántica a la medida de su gobierno
Desafortunadamente Sheinbaum ha construido una semántica a su medida. Para ella, “patria” es el proyecto político de Andrés Manuel López Obrador, no el país geográfico con sus contradicciones. Por eso puede decir, sin sonrojarse, que extraditar a un gobernador corrupto es una ofensa a la nación, ya que en su diccionario, nación y partido son sinónimos.
El problema es que esa ecuación no se sostiene frente a los hechos, ya que Estados Unidos no está pidiendo la extradición de Rocha Moya por un capricho geopolítico. La acusación formal, con sus cientos de páginas, contiene nombres, fechas, seguimientos y testimonios. Por lo tanto, decir que “no hay pruebas” es un pusilánime acto de mala fe; peor aún, es un acto de desprecio hacia las víctimas mexicanas del narcotráfico.
Parecen olvidar que la DEA también colaboró en la detención de Ovidio Guzmán, de “El Chapo”, del Mayo Zambada y esa cooperación sí trajo resultados concretos. No fue una violación de la soberanía, sino un esfuerzo conjunto que la 4T ahora desprecia cuando los señalados son de los suyos y forman parte de su cartel político pintado de guinda.
La hipocresía del discurso presidencial se revela en un detalle pequeño pero revelador. Su gobierno sí coopera con Estados Unidos cuando el objetivo es decomisar drogas o capturar a un capo que no tiene vínculos con Morena; ahí sí, la cooperación es selectiva y de conveniencia. Sólo se activa cuando el señalado es de la oposición y se apaga cuando se trata de un aliado.
Eso no es soberanía, es vil corrupción institucionalizada, porque la soberanía no consiste en decir “no” a todo lo que viene del extranjero, sino en tener la fuerza y la legitimidad para perseguir el delito por cuenta propia y México desde años no tiene esa fuerza. Ciertamente la había ido perdiendo gobierno tras gobierno, pero la 4T, al llegar al poder, la disolvió por completo.
¿Quieren pruebas o ejemplos? La política de “abrazos, no balazos” fue un fracaso documentado, porque no redujo homicidios ni desarticuló cárteles; sólo cambió el rostro de la violencia; de enfrentamientos entre bandas, a control territorial por parte de un solo grupo en cada región. El resultado son 30 mil desaparecidos durante el desmaternizado sexenio de AMLO y Sheinbaum sigue ese mismo guion.
La presidenta habla de “servir al pueblo” como si ese fuera un certificado de nobleza automática. Pero servir al pueblo significa, en primer lugar, protegerlo y es más que evidente que un gobernante que abandona a sus ciudadanos ante el crimen organizado, no sirve para nada; traiciona, y la traición no se mide por la retórica, se mide por los cuerpos que caen.
El ciudadano cumplido —el que trabaja, paga impuestos, no delinque y cría a sus hijos en la legalidad y honestidad—, merece un Estado que lo respalde y ese ciudadano no es “el pueblo” en el lenguaje de la 4T, sino un fastidio, porque le exige seguridad, justicia y resultados y no se conforma con discursos; quiere hechos y Sheinbaum no puede dárselos. Y no puede, porque para ello tendría que enfrentar a los mismos grupos que hoy financian pactos locales con funcionarios de su partido. Tendría que investigar a gobernadores, a alcaldes y diputados. Es decir, tendría que enfrentar a la red que la sostiene y prefiere no hacerlo; por ello entonces recurre a la demagogia.
La cooperación con Estados Unidos es “una traición”; la extradición de un cómplice del crimen, es “un agravio a la soberanía”. No ve que el enemigo no está dentro, con su pistola y su extorsión, sino afuera, con su fiscalía y su tratado de extradición. El mecanismo es viejo pero efectivo. Y a él recurren y seguirán recurriendo si no se le ponen un alto.
Y les será redituable al menos para su base electoral, porque el militante de Morena seguirá creyendo y vociferando que el gobierno de Estados Unidos es el verdadero responsable de la violencia en México, no el Cártel de Sinaloa, al que el propio gobierno protegió; no los funcionarios corruptos que la 4T blindó. El enemigo —al más puro estilo de la dictadura cubana—, es el imperialismo, siempre el imperialismo, el chivo expiatorio perfecto.
Sin embargo, afortunadamente el ciudadano común, el que no milita en ningún partido, el que solo quiere llegar a su casa sin miedo y vivo, ese no compra la historia. Ese sabe que la violencia en Culiacán, en Fresnillo, en Celaya, no la mandó o la creó la DEA; la construyeron los políticos mexicanos que hoy militan en Morena y decidieron mirar hacia otro lado a cambio de votos y de lealtades.
Sheinbaum tiene la oportunidad única —y quizá la última antes de la debacle que parece verse en el horizonte—, para rectificar; puede romper con la inercia del lopezobradorismo, ordenar a la FGR que coopere con la extradición de Rocha Moya y demostrar que su concepto de “pueblo” también incluye a todos los mexicanos, no sólo a los acarreados que les aplauden en los mítines. Puede, en suma, dejar de traicionar a los suyos, al pue-blo en-te-ro de México, que seguirá esperando a que alguien, algún día, los defienda de verdad.
Si Sheinbaum no lo hace —si no ordena a la FGR cooperar con la extradición, si sigue refugiándose en el tecnicismo de las “pruebas que no llegaron”, si permite que Rocha Moya termine su mandato o se le exonere por vencimiento de plazos—, entonces quedará registrada en las páginas más oscuras e indignas de la historia. La historia no la recordará únicamente por sus frases de maniqueísmo retórico y vacío; la recordará como la presidenta que tuvo en sus manos la oportunidad de limpiar el establo, de proteger a las vacas y las gallinas —los ciudadanos cumplidos, los trabajadores, los que pagan impuestos y obedecen la ley—, pero a cambio, por miedo a romper con su antecesor o por lealtad mal entendida al partido, o simple cálculo electoral, prefirió cerrar los ojos y los oídos ante el paso del lobo.
Y el lobo no es metafórico; tiene nombre y estructura: Los Chapitos, el Cártel de Sinaloa, la red de funcionarios sobornados que Rubén Rocha Moya habría incrustado en el aparato estatal, y otros grupos que operan con margen amplio en casi todo el país. Los hechos dejan rastro —extorsión, desplazamiento, economías intervenidas—, y configuran una presencia verificable. Claudia Sheinbaum ha tenido a la vista esa realidad; ya escuchó los aullidos, vio las plumas ensangrentadas en el suelo y, aun así, parece que ha decidido seguir recostada plácidamente en el pajar, sumida en su desgastado y maniqueísta discernimiento de “pueblo bueno”, y “traición a la patria”.

Fuente: Índice Político.

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*** SINOPSIS INFORMATIVA ***

ALGUNOS TIPOS DE GOBIERNO NO CAMBIAR?N...
No gano el PRIAN pero algunos gobiernos a pesar de ser de "MORENA", estan pintados de azul o rojo, mas no de guinda. Pero esperemos que la Presidenta CLAUDIA logre su plan de austeridad en toda la republica, porque en algunos municipios aun se dan el lujo de gastar y robar los recursos a manos llenas a espensas del pueblo.

FUTURO INCIERTO PARA TEHUACAN
En panorama economico para la ciudad de las granadas es fatal, en primera porque no hay inversionistas que deseen arriesgar su capital de forma seria y lo que sobra son especuladores, o duenos de capitales golondrinos que llegan lavan y se van a realizar la transa en otros paises o Estados de la Republica.

SINTESIS DE TEHUACAN
Este medio digital cumplio 21 anos en esta gran lucha por informar a Tehuacan y alrededores, aun mas alla de donde nuestra vista alcanza hemos logrado obtener lectores hispanos en otros paises tanto en este continente como del otro lado de las aguas... hemos recibido criticas, amenazas, despojos y demas pero es muy facil escribir sin firmar sus letras o incluso hablar detras de un anonimo, a ellos agradecemos que nos tomen en cuenta, pero mas a los que nos brindan su preferencia y se suman a la gran cadena de los que quieren saber un poco mas cada dia. Sintesis de Tehuacan les desea salud, trabajo y nuevas experiencias hoy y siempre.

POLITICA A LA MEXICANA, MORENA EMPIEZA SU DECADENCIA
Se que Morena es la promesa de la transformacion de la politica en el pais, el Estado y la ciudad, porque sugiere una transformacion de modelo economico. Pero despues de la muerte de Barbosa, el retiro de Cespedes Peregrina y la llegada de Alejandro Armenta, la Gobernatura de Puebla dejara mucho que desear puesto que es un mundo de latrocinio y simulacion disfrazado de trabajo, el cual esperemos se termine a la llegada del antes mencionado. Ya rendiran cuentas cada uno de los barbosistas que consiguieron hueso y aun siguen dentro al inicializar esta nueva gestion.

NO HAY CAMBIO CON POLITICOS CORRUPTOS Y MOCHOS
Un gran periodista que fue don Roberto Blanco Moheno dijo que: para lograr transformaciones firmes, habia que romper con los arcaicos moldes. Y de esa manera titulo a su columna por el tiempo que la escribio.

EL PESO
El peso sigue fortalecido frente al d?lar en su cotizacion oficial, pero empieza a perder en lo que va de la gestion de CLAUDIA. Esperemos mejore en este sexenio.

YA 6 ANOS...
Este ano 2026, se tienen enormes deseos y proyectos con pensiones y apoyos que quedaron grabados en la constitucion. Algunos locos ya terminaron formalmente sus campanas, sin saberlo deberan esperar con insertidumbre porque es un caos el estado y ni que decir la republica.

Alberto Cortez: "Arriba la vida...".

Estos libros recomienda el STAFF de Sintesis Tehuacan para ilustrarse acerca de lo que pasa en la actualidad.

 

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