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sino recurrir a la memoria colectiva y apoyarme de las fuentes secundarias para expresar de manera breve el curso que llevó este proceso histórico.
Los seguidores del juarismo conservaban esperanzas de mantener un país estable, que figurara económicamente, después de haber pasado por varios conflictos sociales que dejaban a México ante el mundo como un país inestable políticamente.
El 15 de julio de 1867 señala un evento trascendental: la derrota de la intervención, del imperio y alude a la restauración de la república, facultando a Juárez regresar a la capital del país. Colgaduras, gallardetes, coronas, flores por todas partes, así fue como la población capitalina recibió a Juárez, se apoyó de un manifiesto a la nación donde daba a conocer que su gobierno mantendría las republicanas instituciones, conciliaría la justicia, y la unidad de la nación, respetar la ley, obedecer a la autoridad popularmente elegida y anunció la convocatoria para elegir nuevo presidente de la República.
Juárez reorganiza su gabinete con Lerdo de Tejada en Relaciones Exteriores y Gobernación, Iglesias en Hacienda, Martínez de Castro en Justicia e Instrucción Pública, Mejía en Guerra, y Blas Balcárcel en Fomento. El gobierno de la República inició una política de reconciliación con los que habían participado en la Intervención formando parte de la administración o el ejército imperial.
La confiscación de propiedades prevista por la ley fue cambiada por sanciones pecuniarias y las penas de prisión, donde algunos fueron condenados, sustituyéndose por castigos menos severos, y mediante una ley de amnistía, quienes habían perdido sus derechos pudieron recuperarlos. Asimismo, profesionistas e intelectuales que el pasado colaboraron en el gobierno imperial se reincorporaron paulatinamente a la vida cultural y política de México.
A un mes de su llegada a la capital, Juárez convocó a elecciones y a la vez intentó realizar un plebiscito para que fueran aprobadas las reformas constitucionales, con el fin de tener un mejor equilibrio entre los tres poderes. Las diferencias ideológicas y generacionales dividieron a los liberales. Juárez no logró que se aprobaran las reformas constitucionales, para ello, recurrió a las facultades extraordinarias y a la suspensión de garantías cuando las circunstancias lo requirieron.
El gobierno juarista deseaba institucionalizar el gobierno civil y reducir el gasto público, disminuyendo el número de elementos del ejército de 80 mil a 20 mil soldados. Aspecto difícil de realizar, puesto que no podía reducirse al número proyectado por los múltiples levantamientos armados ocurridos.
En las elecciones del periodo 1867-1871 que se realizaron en septiembre, Juárez logró alcanzar la victoria, derrotando a Porfirio Díaz con 7 422 votos contra 2 709. Las relaciones con el Congreso fueron difíciles, por lo que el presidente se abstuvo de intentar elevar a rango constitucional las Leyes de Reforma.
Teniendo al frente del Ministerio de Hacienda, Matías Romero elaboró un presupuesto para reducir el déficit. Realizó importantes reformas para controlar las autoridades y sustituyó el impuesto del papel sellado por el del timbre que amplió la base gravable. Además, de continuar con la nacionalización de bienes eclesiásticos.
Sin embargo, para el año de 1870, la mayor parte de la población se encontraba en las zonas rurales, marginados de actividades políticas, culturales y económicas del país. Del mismo modo, el número de habitantes resultaba muy reducido en relación con la extensión del territorio, lo que significaba un obstáculo para el desarrollo nacional.
Juárez, hizo valer las facultades constitucionales reservadas a la Federación en materia de colonización e intentó un programa para poblar las regiones más deshabitadas. La deuda pública hacía del presupuesto deficitario, lo que impedía el saneamiento de las finanzas públicas y la reactivación de la economía nacional.
Por otro lado, la estructura política mexicana presentaba un problema muy importante, la falta de gobernabilidad y de control sobre el territorio nacional, reducía la capacidad de acción del presidente, tal como sucedió con la existencia de diversos caudillos y caciques que mantenían un dominio sobre ciertas regiones, por lo que el gobierno federal tenía que articularse con los caudillos y caciques para obtener un control relativo sobre la población. La influencia de caudillos y caciques provocaba que el poder estuviese fragmentado en México durante la República Restaurada.
El triunfo del Ejército Republicano sobre las tropas imperialistas en 1867 representaba el dominio del grupo liberal en la política mexicana, fue un momento favorable para interponer los ideales y consolidar la República Restaurada, un inicio a la institucionalización del proyecto liberal en nuestro país, aprovechando la relativa estabilidad, sin una facción rival que impidiera transformar a la nación. No obstante, Juárez no pudo llevar a cabo sus anhelos, la inestabilidad económica y la situación social mostraban un obstáculo para organizar y pacificar al país, correspondería a Porfirio Díaz continuar con la política liberal que tanto enarbolaba.
Referencias
Fernández Ruíz, Jorge. (s/f). La República Restaurada, Capitulo XXVI, UNAM, pp. 367-382
Galeana Patricia. (2018). El gobierno de Benito Juárez, 1867-1872. Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México. INEHRM, pp. 9-28.
Peña Guajardo Antonio. (2013) La debilidad del régimen juarista en la República Restaurad
***Historiadora y maestra en Estudios Históricos por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Puebla), originaria de San Andrés Tuxtla, Veracruz. Ha realizado trabajo de campo e investigación con relación a la Historia de la Educación.
Fuente: E-consulta.
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