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Factureras, el saqueo de 1.4 billones al erario que exige un rigor implacable en 2026
Noticia publicada a
las 01:37 am 18/03/26
Por: Luis Fernández Araya.
Esta cifra no es especulativa, la cifra deriva de análisis oficiales y estimaciones de legisladores como Alfonso Ramírez Cuéllar, equivalen a un saqueo que podría financiar programas sociales enteros o infraestructura crítica que el país necesita con urgencia
Como funcionario público en la ASF, en contralorías estatales, en órganos internos de control,
como miembro de la Comisión Presidencial revisora de fideicomisos extintos en 2020 e incluso como diputado federal, mi experiencia en temas de cumplimiento de sanciones tanto en México como en otros países, me ha dado la oportunidad de ser testigo directo de cómo las empresas fantasma y las facturas simuladas no son un mero “detalle fiscal”, estas representan un robo sistemático y masivo al erario público y al bolsillo de los mexicanos.
Los números son demoledores y no admiten medias tintas. Las factureras mueven alrededor de 3.1 billones de pesos al año, generando una evasión fiscal estimada en hasta 1.4 billones de pesos equivalente al 27% de los ingresos tributarios proyectados para 2025-2026.
Esta cifra no es especulativa, la cifra deriva de análisis oficiales y estimaciones de legisladores como Alfonso Ramírez Cuéllar, equivalen a un saqueo que podría financiar programas sociales enteros o infraestructura crítica que el país necesita con urgencia.
Desde 2014, el SAT ha identificado 11 mil 336 contribuyentes en la lista definitiva de Empresas que Facturan Operaciones Simuladas (EFOS). Solo en 2025 se detectaron 422 nuevos casos, y en febrero de 2026 se incorporaron 60 más que no pudieron acreditar existencia real ni sustento operativo. Este fraude no solo debilita la recaudación, distorsiona la competencia leal, alimenta el lavado de dinero y, con frecuencia, se entrelaza con el crimen organizado. La Procuraduría Fiscal reporta denuncias por daños al erario que superan los 54 mil millones de pesos en años recientes, con contratos públicos adjudicados a fachadas por más de 11.5 mil millones.
México no puede seguir tolerando esta hemorragia. El momento de actuar con mayor rigor es ahora, sin excepciones ni pausas. El SAT ya anuncia para 2026 auditorías intensivas contra operaciones con factureras, pérdidas fiscales recurrentes y simulación de deducciones, con metas de recuperación de cientos de miles de millones. Las multas alcanzan el 55-75% del monto facturado, y en casos graves se tipifica como delincuencia organizada, con prisión preventiva oficiosa. Pero no basta con anunciar: se requiere ejecución inmediata, congelamiento ágil de timbrados (como ya permite la norma desde 2026), cancelación definitiva de sellos digitales y procesos penales rápidos, que lo van más allá de 30 días cuando es el caso.
La alianza binacional con Estados Unidos es un pilar indispensable y debe fortalecerse sin titubeos. La UIF, el SAT y la Procuraduría Fiscal deben coordinar acciones directas con la OFAC y el FinCEN del Departamento del Tesoro. El intercambio de inteligencia en tiempo real con el IRS, alertas cruzadas sobre EFOS y designaciones conjuntas ya han cerrado circuitos ilícitos y cumplido recomendaciones del GAFI en PLD/FT. Recientes acuerdos, como el memorándum UIF-IRS-CI de febrero de 2026, demuestran que esta cooperación puede golpear redes transnacionales de lavado y fraude fiscal. No podemos desaprovecharla, cualquier aflojamiento sería un regalo al crimen organizado y a los defraudadores.
El sector privado tiene una responsabilidad ineludible, reforzar la debida diligencia con proveedores, verificar existencia real y rechazar cualquier operación dudosa. Las autoridades deben aplicar las penas sin excepciones ni selectividad, pues la impunidad es el oxígeno de las factureras.
Este robo billonario ya tiene fecha de caducidad: 2026. México y el Tesoro de EE.UU. están actuando con determinación, pero el éxito depende de no ceder ni un centímetro. Es hora de rigor implacable, cero tolerancia, auditorías sin tregua y justicia penal efectiva. Solo así recuperaremos lo robado y construiremos un país donde el pago de impuestos sea equitativo y el erario sirva realmente a los mexicanos.
POR DR. LUIS DAVID FERNÁNDEZ ARAYA
COLABORADOR EL HERALDO DE MÉXICO