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¿De dónde viene la psicosis?
Noticia publicada a
las 02:44 am 15/02/26
Por: María Isabel Romero López.
No porque deliberadamente queramos mentirnos, sino porque es una maniobra de supervivencia que nos ayuda a continuar
Comencemos diciendo que hay momentos que nos cuesta concentrarnos, descansar, disfrutar. Como si todo fuese confuso. Como si el desorden interno viniera acompañado de un caos que hace difícil sostener, digerir y procesar las experiencias.
En Psicología, a ese estado de desorganización se le llama psicosis.
Por ello, mentalmente creamos una nueva forma de explicar el mundo. No porque deliberadamente queramos mentirnos, sino porque es una maniobra de supervivencia que nos ayuda a continuar.
Muchas psicosis aparecen después de una vivencia inesperada y dolorosa que causó trauma y secuelas, tanto a nivel mental como emocional.
A veces son experiencias de esas que decimos marcan un antes y un después en la vida.
Si has estado cerca de un desastre natural podrás imaginar cómo era un lugar, persona o tú mismo antes de ese evento… y cómo es hoy.
Notarás que posiblemente hay sitios que lograron recuperarse para seguir siendo habitados, aunque alguna área haya tenido que ser remodelada o ajustada. Con dicha intervención oportuna logró sostener su estructura.
Tal vez recuerdes algún edificio que, aunque parecía no haber sufrido daños, con el tiempo colapsó.
Paradójicamente, a veces la psicosis, o sea el caos mental, es un intento desesperado de mantener el orden y seguir sosteniendo la vida.
Antes de que el colapso se presentara, ese edificio dio muchas señales: movimientos raros, crujidos, caídas de azulejos, desajustes en sus pisos, etc.
Así nos pasa a nosotros, pero a veces nos desoímos, justificamos la incomodidad o postergamos la búsqueda de atención que prevenga el agotamiento.
Por lo anterior, hoy te invito a detenerte.
Observa cómo es tu día a día, tu cansancio, tu sueño, tu apetito, el disfrute, el estancamiento, la creatividad, la flexibilidad a la hora de afrontar cambios, tu conexión emocional, tus relaciones.
Piensa un momento en situaciones complicadas que hayas experimentado.
Si lo consideras busca ayuda.
Escúchate, obsérvate, abrázate. La fuente está en ti.
POR MAESTRA EN PSICOLOGÍA INTEGRATIVA
MARÍA ISABEL ROMERO LÓPEZ