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delatando su síndrome de lacayos, ni él tuvo la sencillez de evitar esa vergüenza. Hugo Aguilar es un mestizo, como somos la inmensa mayoría de los mexicanos, pero se ostenta como indígena mixteco.
Esta anécdota me hizo recordar algunas conclusiones sobre los pueblos originarios de lo que ahora es México, resultantes de las experiencias que tuve en mi juventud en el sureste mexicano. Conozco bien esa región por mí querencia por sus artesanías y mí admiración por las ruinas arqueológicas de las ciudades prehispánicas que nos muestran el nivel de conocimientos que tenían los pueblos originarios de México. Debido a ello, de joven me integré a una comunidad indígena de Chiapas, en donde habita una de las etnias más importantes de esa entidad.
La anécdota: Cierto día amaneció la comunidad con la noticia de que un extranjero de la tercera edad que estaba casado con una indígena menor de 20 años, la había asesinado por no tenerle la comida caliente en la madrugada que llegó borracho a su jacal. Los activistas citamos a una asamblea para decidir entregar al sujeto a la policía, pero antes de tomar la decisión, apareció un viejo indígena al que respetaba la comunidad, oponiéndose a que entregaran a la justicia al asesino “porque al estar casado, la mujer asesinada era de su propiedad y podía hacer lo que quisiera con ella”, esto lo dijo amparado en los usos y costumbres. Finalmente, esa fue la decisión, y yo decidí abandonar la comunidad, amparado en una reflexión: Aquí nada tengo que hacer, no seré parte este gran atraso social, cultural y político.
Durante los meses que viví en el sureste, nunca estuve de acuerdo con algunos usos y costumbres de las comunidades indígenas, como el que acabo de señalar y la venta de niñas para que se casen con adultos mayores. El estado de Oaxaca, lugar de nacimiento de Hugo Aguilar, tiene 570 municipios, de los cuales 418 se rigen bajo el sistema de usos y costumbres, los cuales no son herencia de su pasado indígena, sino de la época colonial.
También es cierto que los indígenas que habitan los países de América Latina no simpatizan con los mestizos, menos los quieren ni les tienen confianza, seguramente porque tienen sangre de los europeos, a quienes responsabilizan de todas sus penurias, tal vez esa sea la razón por la que no han querido integrarse al país, invocado los usos y costumbres; tampoco han aprendido el español a 500 años de la conquista o invasión europea. Esta ojeriza de los indígenas a los mestizos y blancos la vi en México, Guatemala, Bolivia y Perú. A este rencor histórico se debe la actitud de tlatoani que Hugo Aguilar tuvo con sus subalternos, que sin pizca de dignidad le limpiaron los zapatos.
En el siglo XX, surgió en América Latina el indigenismo, corriente política, cultural y antropológica que busca revalorizar las culturas indígenas, defender sus derechos y promover su inclusión social como respuesta a la marginación que sufren los indígenas por parte de los mestizos y blancos, pero también por el encono que los indígenas les muestran. En México, el Instituto Nacional Indigenista fue fundado en 1948, durante el Gobierno del presidente Miguel Alemán Valdés.
Desde que Andrés Manuel López Obrador tomó posesión de la presidencia de México, el indigenismo se puso de moda en su Gobierno, a tal grado que han realizado rituales de “limpia” a los funcionarios de la 4T, y han encomendado sus acciones a Quetzalcóatl, pues AMLO fue funcionario priista del Instituto Nacional Indigenista de Tabasco entre 1977 y 1982.
Pero hay que señalar que el indigenismo obradorista es demagógico, pues implica una forma deshonesta de hacer política para obtener el poder, buscando ganar el apoyo popular halagando emociones, prejuicios, miedos y esperanzas de la gente, pero hasta ahora, después de 7 años, los indígenas mexicanos siguen en las mismas, viviendo en la pobreza, en la ignorancia, en la marginación; explotados y utilizados como objetos en escenarios de rituales prehispánicos con los que el obradorismo monta sus eventos políticos. Con esto también se explica la actitud demagógica de Hugo Aguilar Ortiz, quien se disfraza como Ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, usando togas de 20 mil pesos y utilizando un vehículo blindado de más de tres millones de pesos.
¡Viva la austeridad republicana de la “nueva” Suprema Corte de Justicia de la Nación!
Política aldeana
Hasta los obradoristas se quejan de la pequeña y minusválida oposición, que representan el PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, quienes no logran un mínimo avance, a pesar de las múltiples evidencias de la incapacidad, de la corrupción y de los narcopolíticos de Morena que llevan 7 años aliados con el crimen organizado.
La oposición, hasta ahora, lo único que han hecho es criticar al oficialismo, quien los deja hablar y decir lo que quieren, amparados en acuerdos debajo de la mesa, porque de lo contrario ya los hubieran detenido, por los múltiples delitos que cometieron cuando tuvieron el poder.
Un ejemplo es Rubén Moreira, quien hizo malabarismo retórico al asegurar: “yo podría estar en desacuerdo con el Gobierno de Cuba, pero eso no significa que no apoye a la Presidenta en su intención de apoyar al pueblo cubano”. En su malabarismo retórico, Rubén se contradice, pues Claudia Sheinbaum apoya a la dictadura cubana, no al pueblo de Cuba. Pero el chiste de toda su argumentación es quedar bien con la Presidenta, por eso también insistió en la soberanía de México. Para qué tanto brinco, estando el piso tan parejo.
¿Qué pasaría si los legisladores de la oposición abandonaran sus curules y dejaran a Morena y sus aliados legislar solos. Seguramente los resultados serían los mismos, pero sin su complicidad?
Preguntas huérfanas
¿Qué tan cierto es que el senador torreonense Luis Fernando Salazar perdió a sus principales apoyos: Adán Augusto López y Mario Delgado, ambos señalados como narcopolíticos?
¿Será cierto que Claudia Sheinbaum y Delcy Rodríguez son semejantes porque ambas obedecen a Donald Trump?
¿Sabía usted que el Gobierno de la dictadura cubana alberga alberga en su país al Cártel de Sinaloa, a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, al Ejército de Liberación Nacional de Colombia, a Hezbolá y a Hamas, todas organizaciones terroristas?
Fuente: Zócalo de Saltillo.
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