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Pago de favores
Noticia publicada a
las 01:09 am 05/02/26
Por: Adrián Ruíz.
Botín de guerra. Alejandro Armenta, confunde la administración del estado con un botín de enriquecimiento y de empleos a su disposición. Al mismo tiempo de saquear las arcas estatales. Dispone de cientos de plazas de todas las secretarías y direcciones del gobierno con órdenes directas del autoritario gobernador.
El 30 de enero del año en curso. Más de 900 empleados de gobierno, fueron arrojados a la calle. Sin motivo alguno causaron baja como trabajadores del gobierno estatal.
Sin previo aviso casi mil personas se quedaron sin empleo. La única razón: Alejandro Armenta, necesita las plazas para la gente que apoyo en la campaña y estuvieron en la banca, el primer año de gobierno.
Alejandro Armenta, consideró que un año de trabajo. Saldó la deuda con mil mujeres y varones que “invirtieron” recursos humanos, materiales y monetarios. Algunos resultaron con saldos desfavorables. Los hubo quienes perdieron vehículos -camionetas que prestaron para las giras-.
Con salarios mensuales de 15 a 20 mil pesos mensuales, ni en tres años recuperarían lo invertido. Y con 13 meses menos. Los 220 mil pesos anuales devengados no cubren los gastos que hicieron.
También fueron afectados empleados que ingresaron a la administración estatal en los gobiernos del muerto -Gerónimo Barbosa y Sergio Salomón-. La instrucción de Armenta, fue hacer una limpia general. Para abrir espacios a su “gente”. En su gobierno sólo pueden laborar armentistas químicamente puros.
La idea primordial es meter a todos los compromisos pendientes de campaña. Como se suman por miles, será imposible dar cabida a todos lo que apoyaron la llegada de Alejandro Armenta. Por cierto la mayoría con todo y los empleos, están arrepentidos al verificar la clase de gobierno que ejerce.
Sin importar si los nuevos empleados de gobierno, reúnen el perfil para integrarse a la burocracia estatal. Lo mismo contrataron a: meseros, cajeros, viene viene, vendedores de avón y comerciantes de mercados. Casi todos con primarias truncas. El único requisito es comprobar que estuvieron en campaña y que no les habían dado nada.
La preparación académica es lo menos importante. Lo que quiere Alejandro Armenta es lealtad al 100%. Tampoco el desconocimiento del trabajo administrativo. Lo transcendental es que el gobernador pague parte de los favores políticos. Porque para él el gobierno es un botín de guerra.
De por sí los servicios que ofrece el gobierno son pesimos, porque vive en una interminable curva de aprendizaje. Con cambios repentinos ninguna garantía existe. Total que se friegue la ciudadanía.
En la administración de Alejandro Armenta, el común denominador es la improvisación. Por ello su gobierno es de ocurrencias. Factor que a influido en el fracaso para el estado poblano.
¡Bolsa de trabajo!
En el ojo.
En adelante el corrupto Alejandro Armenta y su grupo, deberán manejarse con precaución. La marca a su gobierno será personal. Más le vale transparentar sus cuentas pública desde el primer año. Aunque será complicado cuadrar el debe y el haber.
Alejandro Armenta y sus huestes, podrían sentarse en el banquillo de los acusados el próximo sexenio. Aunque parece distante la sucesión 4 años porque el último, será un fantasma que circule por el CIS-. En realidad no lo es tanto.
Y como pintan las cosas, le cobrarán las facturas pendientes. Sea quien sea el sucesor. Ninguno de los que se perfila son afines a Alejandro Armenta. Se puede decir que por el contrario con todos abrió frentes de los que se arrepentirá.
Y si a ello se agrega que no es santo de la devoción de la presidenta Claudia Sheinbaum. Antes de la finalización del sexenio, se escribirá su epitafio político. En el que se podrá leer: “MURIO POR AMOR A PUEBLA”.
La voracidad por el enriquecimiento indiscriminado, será base de la sepultura política de Alejandro Armenta. No ha sabido leer los claros mensajes. Está cegado por la soberbia. Aunque no tiene futuro político. La ambición monetaria desmedida le cobrará factura y costosa.
Con nada comprobará el ofensivo enriquecimiento. Las múltiples propiedades adquiridas -con prestanombres-. Los sueldos como funcionario estatal, diputado federal, senador y un año como gobernador, son insuficientes para Justicia su grotesca fortuna.
¡En la mira!