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Superricos y el voto
Noticia publicada a
las 12:57 am 03/02/26
Por: Darío Celis.
La concentración de la riqueza se está convirtiendo en un problema político de primer orden. No es sólo que haya más ricos y más pobres, es que el dinero acumulado en la cúspide ha empezado a sustituir al voto como principal fuente de poder.
Esa es la advertencia central del nuevo informe de Oxfam, Contra el Imperio de los más Ricos, publicado en el marco del Foro Económico Mundial de Davos 2026,
y sus conclusiones describen con precisión quirúrgica la fragilidad de las democracias contemporáneas, incluida la mexicana.
El caso de México es ilustrativo, ya que Carlos Slim Helú, el hombre más rico de América Latina, acumuló en los últimos 5 años una fortuna que, según Oxfam, le permitió ganar en un sólo segundo lo que a una persona promedio en el país le toma una semana completa de trabajo.
No se trata de señalar a un individuo, sino de entender la magnitud de una brecha que se ha normalizado. Mientras millones de mexicanos viven al día, una sola persona puede acumular tiempo de trabajo humano como si fuera un activo financiero.
Pero el verdadero riesgo no está únicamente en la desigualdad económica, sino en lo que Oxfam denomina la conversión de riqueza en poder estructural. La desigualdad ya no es sólo un problema social; es un mecanismo de captura institucional.
El informe sostiene que los superricos han construido su influencia política por tres vías: financiando y moldeando la política pública, controlando narrativas a través de medios y plataformas tecnológicas, y accediendo a las instituciones del Estado.
Ese proceso produce lo que la organización define como “pobreza política”. A escala global, un milmillonario tiene 4 mil veces más probabilidades de ocupar un cargo político que un ciudadano común.
En los hechos, esto se traduce en un sistema donde el principio democrático de “una persona, un voto” es desplazado por otro mucho más inquietante: “un dólar, un voto”.
En el último año, la riqueza de los milmillonarios creció tres veces más rápido que el promedio anual de los últimos cinco años. Al mismo tiempo, más de la mitad de los grandes medios de comunicación del mundo y cerca del 90% del mercado global de chatbots de inteligencia artificial están en manos de un puñado de fortunas.
Controlar la información y la tecnología es hoy una forma de poder político tan efectiva como financiar campañas.
Las consecuencias institucionales ya son visibles. Oxfam documenta que los países con mayores niveles de desigualdad tienen hasta siete veces más probabilidades de sufrir retrocesos democráticos. Menos contrapesos, menor pluralismo, debilitamiento de libertades civiles y una ciudadanía cada vez más desconectada de los espacios de decisión.
En América Latina, entre 2000 y 2025, al menos 16 presidentes en 11 países llegaron al poder tras dirigir grandes empresas, una tendencia que compromete la representatividad democrática y suele traducirse en políticas públicas alineadas con intereses corporativos.
El problema se agrava cuando se observan los sistemas fiscales. En América Latina, 50% más pobre de la población aporta alrededor del 45% de sus ingresos en impuestos, mientras que 1% más rico contribuye con menos del 20 por ciento. Sólo cinco países de la región aplican impuestos al patrimonio neto y únicamente nueve gravan herencias o donaciones. El resultado es un sistema que no corrige la desigualdad, sino que la perpetúa y la hereda.
LOS SEGUROS NO enfrentarán un aumento automático en sus primas pese a los cambios fiscales recientes, esto de acuerdo con el titular de Hacienda, Edgar Amador. Las modificaciones en las reglas de acreditación de gastos forman parte de la estructura de costos de las aseguradoras, pero no implican un ajuste inmediato al público. Serán las condiciones de oferta y demanda las que determinen los precios. El propio sector aclaró que no existe, por ahora, un incremento en las primas derivado de la Ley de Ingresos. Hacienda dará seguimiento al comportamiento del mercado por su relevancia económica, tras versiones de posibles alzas y el llamado presidencial a evitar traslados a los usuarios.