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Interoceánico, el otro crimen de estado impune
Noticia publicada a
las 03:13 am 13/01/26
Por: Ricardo Alemán.
En los gobiernos del partido oficial, Morena, ya no resulta novedosa la impunidad frente a sus reiterados crímenes de Estado.
Sí, el partido Morena y sus gobiernos municipales, estatales y el propio Gobierno federal, solapan a todos sus aliados, como los cárteles de la droga, los mafiosos de la política y, sobre todo, otorgan impunidad a toda clase de criminales, sin importar el tamaño de sus felonías.
Y si lo dudan, basta recordar crímenes de Estado como el del Colegio Rébsamen; el desdén criminal en Tlahuelilpan, Hidalgo y, sobre todo, el crimen de Estado que significó el derrumbe de la línea 12 del Metro…
Pero también son un crimen de Estado las más de 200 mil vidas perdidas por la violencia desde 2018; los más de 150 mil desaparecidos y los incontables feminicidios, infanticidios y crímenes políticos, justificados por López Obrador como la “amnistía” al crimen organizado.
Pero acaso el mayor y más cuestionable crimen de Estado en los tiempos de la “4-T” es el manejo criminal de la pandemia; un escandaloso crimen institucional que costó la vida de casi un millón de ciudadanos mexicanos y cuyos responsables siguen en total impunidad.
Sin embargo, hoy pocos mexicanos quieren ver que los crímenes de Estado tienen un aliado impensable. Sí, gracias a la complicidad de buena parte de la llamada “prensa nacional”, el Gobierno federal parece haber logrado la amnesia colectiva necesaria para olvidar el más reciente “crimen de Estado” que hayamos atestiguado.
Un crimen que involucra a una de las más altas instituciones del Estado, como la presidencia de la república, y que terminará en otro grotesco y grosero olvido colectivo, gracias a la impunidad propia de las mafias del partido oficial, Morena.
Nos referimos al descarrilamiento de otro de los caprichos sexenales de López Obrador; el llamado Tren Interoceánico, que costó la vida de 14 personas que creyeron la mentira oficial de que en el México de la “4-T”, el transporte “más seguro” era precisamente el tren.
Sin embargo, a días de la tragedia, pocos medios se ocupan del tema y menos hacen caso a una iniciativa de familiares de los fallecidos, quienes a pesar del dolor, iniciaron una acción panel contra quien resulte responsables por el descarrilamiento del Interoceánico.
Por cierto una responsabilidad que alcanza no sólo al expresidente López Obrador, sino a su claque y, sobre todo, a uno de sus hijos preferidos, de nombre “Bobby” López Beltrán, a quien el propio AMLO designó responsable de la supervisión de la obra.
Pero la mayor tragedia es que, en medio del escandaloso crimen de Estado que costó la vida a 14 personas —por el descarrilamiento—, la señora Claudia Sheinbaum se dijo indignada porque muchos ciudadanos recordaron que los hijos de López Obrador y sus amigos mafiosos fueron los principales responsables de la obra fallida conocida como Tren Interoceánico.
Y por eso preguntamos: ¿Si los responsables del descarrilamiento no son los promotores de la obra fallida, no son los supervisores y proveedores de insumos básicos como el balastro —la piedra para soportar los rieles—, y como los vagones y las locomotoras del tren, entonces quienes son los culpables?
La propia Presidenta invitó de manera pública a presentar una denuncia contra los presuntos responsables.
Sin embargo, nada ha pasado y nada pasará, porque para la señora Sheinbaum su prioridad es la defender a su mecenas, al costo que sea.
Y es que, si en México realmente existieran instituciones del Estado independientes y eficaces, ya estarían en prisión no sólo el padre de “elefantes blancos” como el Tren Maya, la Refinería Dos Bocas, el Aeropuerto Felipe Ángeles y absurdos como la Megafarmacia, Segalmex, Sembrando Vida y muchas otras iniciativas de gobiernos de Morena, que no han sido más que obras pensadas para el saqueo del dinero público, antes que el bienestar.
Es decir, resulta que la Presidenta de México solapará —una vez más—, a los políticos, servidores públicos y dueños de Morena que aparecen como presuntos responsables no sólo del descarrilamiento del Tren Interoceánico, sino del crimen de Estado que costó la vida a 14 personas luego de su descarrilamiento y solapará a los criminales de la pandemia.
Pero tampoco podemos olvidar que la complicidad mediática viene de lejos. No, la complicidad no arrancó con el descarrilamiento del Interoceánico, sino que viene desde el momento en que las plataformas de Latinus revelaron una escandalosa trama de corrupción en el citado tren; trama que involucra a los hijos del hoy expresidente López Obrador y a toda una mafia criminal que goza de total impunidad.
Sí, la tragedia del Interoceánico es otro crimen de Estado que quedará impune. ¿Lo dudan?
Por eso volvemos a preguntar: ¿Hasta cuándo?
Al tiempo.