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EE UU y México, la realidad después de la invasión
Noticia publicada a
las 03:17 am 11/01/26
Por: Redacción.
Hay una cifra que muy pocas personas conocen, pero que cuando la escuchas cambia por completo la manera en que entiendes la relación entre México y Estados Unidos. 4.7 trillones de dólares, no millones, no miles de millones, trillones. Esa es la estimación que algunos economistas e historiadores han comenzado a calcular cuando suman todo el oro, toda la plata,
todo el cobre, todo el uranio, todo el petróleo que Estados Unidos ha extraído durante más de 175 años de territorios que alguna vez fueron mexicanos,
territorios que no fueron comprados en una transacción justa, territorios que fueron tomados después de una guerra de invasión que el propio Abraham Lincoln siendo congresista calificó como injusta e innecesaria. Y aquí es donde la historia se vuelve incómoda para quienes prefieren creer que el pasado ya no importa, porque ese oro no desapareció.
Ese oro construyó bancos, financió industrias, pavimentó ciudades, consolidó un imperio y la factura nunca se pagó. He dedicado décadas a estudiar economía política, historia de imperios y mecanismos de acumulación de capital. He revisado archivos diplomáticos, debates legislativos, tratados originales, mapas de concesiones mineras y registros de exportación que la mayoría de la gente nunca verá.
Y lo que he encontrado no es teoría conspirativa, es contabilidad. Es la historia del dinero siguiendo su camino desde las minas de lo que hoy es California, Nevada, Arizona, Nuevo México, Utah y Colorado, hasta las bóvedas de bancos en Nueva York, Boston y Londres. Es la historia de cómo se construye un imperio, no solo con ejércitos, sino con contratos, con leyes escritas por el vencedor, con narrativas que convierten el despojo en destino manifiesto.
Y aquí está la tesis que quiero que guardes en tu mente durante todo este análisis. Lo que llamamos la riqueza de Estados Unidos no es solo el resultado de innovación, trabajo duro o genio empresarial. Una porción significativa, documentable, rastreable. De esa riqueza proviene de recursos extraídos de territorios adquiridos mediante conquista militar y el costo real de esa adquisición jamás fue pagado.
México no vendió California. México perdió California y lo que había debajo de esa tierra resultó ser uno de los mayores tesoros minerales de la historia moderna. Déjame llevarte al momento donde todo comenzó a torcerse. 1846. Estados Unidos declara la guerra a México bajo pretextos que incluso en su momento fueron cuestionados.
La guerra dura 2 años. El ejército estadounidense llega hasta la ciudad de México y en 1848 se firma el tratado de Guadalupe Hidalgo. México cede más de la mitad de su territorio, a cambio recibe 15 millones de dólares. 15 m000ones. Para poner eso en perspectiva, solo 2 años después, en 1850, se descubre oro en California.
En los primeros 5 años de la fiebre del oro se extraen más de 300 millones de dólares en oro. en 5 años 20 veces lo que Estados Unidos pagó por todo el territorio. Pero esto es lo que casi nadie entiende. Estados Unidos no pagó por California sabiendo que había oro. Pagó una cantidad simbólica por un territorio que consideraba suyo por derecho de conquista y luego descubrió que había comprado una mina que financiaría su transformación en potencia mundial.
Los registros muestran que entre 1848 y 1900, solo de California se extrajeron más de 1000 millones de dólares en oro de la época. Ajustado por inflación y por el valor actual del oro, estamos hablando de cifras que superan los 100,000 millones de dólares actuales. Y eso es solo California, eso es solo oro, eso es solo el siglo XIX.
Pero aquí viene lo importante. El oro de California no fue un accidente aislado. Todo el territorio cedido por México resultó ser extraordinariamente rico en minerales. Nevada, que antes era parte del territorio mexicano, se convirtió en uno de los mayores productores de plata del mundo.
El Comstock Load, descubierto en 1859 produjo plata y oro por valor de más de 400 millones de dólares de la época en solo 20 años. Arizona, territorio mexicano, hasta 1848, se convirtió en el mayor productor de cobre de Estados Unidos, un metal que sería fundamental para la electrificación del país y para la industria de las telecomunicaciones.
Nuevo México tenía uranio, el elemento que definiría el siglo XX. Colorado tenía oro, plata, molibdeno. UT cobre, oro, plata. Si sumas todo lo extraído de estos territorios desde 1848 hasta hoy, utilizando precios actuales de mercado y ajustando por el valor temporal del dinero, llegas a cifras que los economistas que han estudiado esto sitúan entre 3 y 5 trillones de dólares.
La cifra de 4.7 7 trillones que algunos analistas manejan incluye no solo el valor bruto de los minerales, sino los intereses compuestos que ese capital generó al ser reinvertido en la economía estadounidense durante casi dos siglos. Y si creías que terminaba ahí, no,porque no hemos hablado del petróleo. Texas, que se separó de México en 1836 y fue anexada por Estados Unidos en 1845, se convirtió en el mayor productor de petróleo del mundo durante décadas.
California, territorio mexicano hasta 1848, fue el segundo. Los campos petroleros de la cuenca pérmica de Signal Hill, de Kern County, de Midland generaron riquezas que transformaron a Estados Unidos en la potencia industrial dominante del siglo XX. Cada barril extraído de esas tierras llevaba consigo una historia que comenzaba en 1846 con tropas estadounidenses cruzando el Río Bravo. https://news1.metacorepc.com/mexico-presenta-la-factura.../