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Daño irreversible
Noticia publicada a
las 01:04 am 08/01/26
Por: Adrián Ruiz.
Para que servirá la tan cacaraqueada auditoría a la SEP. Para dos cosas: para nada y para lo mismo. Se trata de una postura populista de Alejandro Armenta, nada más. En Laura Artemisa, tiene la prueba fehaciente del reparto de plazas para sus familiares. Mayor cinismo imposible.
Nadie con un ápice de sentido común,
requiere de una fiscalización a la secretaría más corrupta del gobierno estatal: la SEP -tal vez igualada con Movilidad y Transporte y Finanzas-. En Puebla -por lo menos-, todos sabemos que la venta y otorgamiento de plazas magisteriales y administrativas, se las adjudican familiares, amigos y los mejores postores -pagos de entre 100 mil y hasta 200 mil pesos, negocio redondo-.
Nada de esto lo ignora el secretario en turno -Manuel Viveros Narciso, actual-. Sobre todo porque en los documentos oficiales de otorgamiento de plazas, llevan su firma.
El hilo negro sobre la corrupción con la que se maneja Jorge Estefan Chidiac, se descubrió hace décadas -al menos tres, desde su paso como director del entonces banco Serfín Sociedad Financiera Industrial, seguido del gobierno de Manuel Bartlett-. Por algo acumula una fortuna cuantiosa como para comprar gobernadores -lo hizo con el muerto Gerónimo-. Al parecer no le ha llegado al precio a Alejandro Armenta.
El dato de 500 plazas entregadas ilegalmente, es una tomada de pelo. Alejandro Armenta y “El Choco” -por cierto cínico extremo, enriquecido brutalmente-, se hacen como el tío Lolo. Ninguna acción penal habrá contra los responsables. Si acaso una sanción administrativa como suelen hacer. Y el medio centenar se queda corto. El número es incalculable.
Estefan Chidiac, seguirá disfrutando del botín en las administraciones estatales como siempre. Puede darse el lujo de no volver a trabajar en lo que resta de su vida.
Alejandro Armenta, persigue otra cosa con la auditoría a Estefan Chidiac. Se engaña sólo, porque poblanas y poblanos no se tragan la píldora. Contribuyó el año pasado puntualmente y directamente al bolsillo de Chidiac, con el pago publicitario a su medio de comunicación Hipócrita Lector. Para que tanto brinco estando parejo el piso.
¡Falsas amenazas!